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PAÚL TORRES ARROYO

17 abril 2019


Huaral, tierra de mis amores, con ese cariño denomina el poeta Paúl a su tierra natal. Se inició de joven en la carrera militar en la Escuela Técnica del Ejército (ETE), en donde laboró durante nueve años, pasando al retiro debido a una severa lesión auditiva en el año 1991.
Paul Torres, gran admirador de César Vallejo, se inicia en la labor literaria en el año 2003, dueño de una pluma muy versátil que le ha hecho merecedor de diversos premios y reconocimientos, entre otros, el haber ganado el primer lugar por varios años consecutivos (2003-2006) el concurso Internacional “Poemas Romances y Amor” (New Jersy USA).
Su trabajo se encuentra en diversas publicaciones internacionales, solo como ejemplo, la antologí­a ROSEA (2008) editado en Madrid España que reúne a poetas de renombre la mayorí­a españoles.
El poeta Paúl Torres, tiene entre sus variados poemas, uno que particularmente me agradó mucho y que comparto con ustedes.

QUE LINDO ERES... HUARAL DE MIS AMORES

Naciste bajo un cielo límpido y sereno
como herencia ancestral del imperio inca
meciendo la hospitalidad en tu seno
llevando tu humildad como una prédica.

Un fértil valle que besa el océano pacífico
arropó tu denudes con su manto de esmeralda
el gran “Macatón” tu mas elevado pico
te arrulló en la ternura de su falda.

Por la escalera del tiempo has subido
Abrazando la gloria del héroe que ha vencido
Uniendo a tus hijos como un puente bendecido
Levantas el cáliz del amor, y brindas complacido.

Agitando el mar de tu costa primorosa
Izando tu bandera en las cumbres de la sierra
garboso y sonriente hoy proclamas tu grandeza
que el telar de la vida ha tejido en tu tierra.

La garúa de junio se impregna en tu suelo
como aliento divino que a tu pueblo despierta
“Chancay”, manso río que nace junto al cielo
orla tus praderas como un cintillo de plata.

Con laureles de campeón y su fútbol bien jugado
el “Unión Huaral” inmortaliza tu nombre
tus naranjas “Huando” al mundo le ha robado
“Capital de la Agricultura” un slogan de renombre.

“La luz prometida” de Ortiz Dueñas te ilumina
como sol que se derrama en los andenes de tu historia
“El álbum de oro Huaralino” de Montalvo camina
vertiendo las riquezas del templo de tu gloria.
¡Tus campiñas! Hermosa sinfonía de colores
donde nace la esperanza como arroyo en el deshielo
flor de primavera la beldad de tus mujeres
que inspiran al poeta sus versos y cantares...

¡Tus sembríos! Exóticas alfombras de terciopelo
una canción palpitante el trinar de tus gorriones
mariposa retratándose en el agua es tu suelo
“Que lindo eres... Huaral de mis amores”.


AMÉRICO TAFUR RIVERA


Nacido el 6 de julio de 1969 en el distrito de Chancay, provincia de Huaral. La poesía huaralina en Américo Tafur a uno de sus más representativos exponentes, amante de las poesías de corte social, seguidor de Arguedas, Vallejo y Heraud.
Antologado en revistas y blog culturales virtuales a nivel nacional e Internacional. Aquí les presento una muestra de su trabajo poético.

Todas Las Sangres
(Poesía en homenaje a Arguedas)

Indomable como el eco de tus montañas,
Impetuosos como el mar que entona tu canción,
canto de zorzales recuerdan tus versos,
El anhelo de tus sueños volvemos a contar.

Peruano de barro, de bronce y acero.
Hoy indios y cholos como tus memorias perdidas,
despiertan imponentes latiendo tu misma sangre,
retoman las sendas de tu inca indomable.

Perpetúas como el grito de tus ríos profundos,
viajan hacia los andes de tus sueños eternos.
Para oler el barro de tus pasos perdidos,
Y beber del agua de tu puquial ardiente.

No ha muerto amigos no ha muerto hermanos,
Porque somos peruanos, somos todas las sangres.
Su sangre su sueños, su eterna agonía,
late en nuestro ser, corre por nuestras venas.

No ha muerto hermanos, no ha muerto peruanos,
Su aguda tristeza, su sol, sus lluvias tristes.
De los andes, de los indios, de nuestras razas,
hoy despiertan, el fuego de su eterno deseo.

No ha muerto hermanos, ¡Arguedas no ha muerto!
Porque somos hermanos, porque aun estamos vivos.
Para contar su sueño, para avivar su fuego,
El fuego eterno ¡de su amor por el Perú!



JULIO CÉSAR MARTÍN ORTIZ


Nació en distrito de Chancay el 20 de junio de 1991. Joven director, actor y dramaturgo. Desde muy niño se inclinó por la literatura y las tablas, fiel lector de los poemas de Federico García Lorca, Chejov, Becket, Mcdonagh y Kane.
Se inicia en el teatro con apenas nueve años, desarrollando una carrera rápidamente ascendente en las tablas. Era escolar aún cuando forma su compañía de teatro “Muñecos de Madera”, a la edad de 17 años se le reconoce como una de los mejores directores de teatro en la región. Actualmente sigue imparable como director y actor de arte dramaturgo, en la cual define su obra con una sola frase. “La verdadera belleza se encuentra en el borde de la muerte”.
Es ganador del Premio Regional del concurso de literatura Inéditas 2011, organizado por el Gobierno Regional de Lima, con su obra “Vírgenes Suicidas”.


DORIS ANAYA ANAYA


Nació el 5 de enero de 1963, en el distrito de Chancay, provincia de Huaral. Licenciada en educación secundaria, con especialidad en Lengua y Literatura. Y con estudios de postgrado en la Facultad de Educación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia de Lima. Tiene además otra segunda especialidad en Tecnologías de la Información y Comunicación en la Educación Básica realizada en la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Ha desempeñado importantes cargos administrativos dentro del magisterio huaralino, resaltamos su labor en los años 2004 al 2006 como profesora de Tecnología Didáctica en la Facultad de Educación PROFDOSA. Y su labor en el 2005 al frente de la dirección de la UGEL Nº 10 – Huaral.

Docente con basta experiencia y múltiples reconocimientos en la provincia de Huaral y en su natal Chancay, tuve la suerte de conocerla cuando era directora de la I.E.P. “Nuestra Señora del Carmen” en Huaral, en el año 2005. Promotora cultural dedicada a la difusión de la cultura de su pueblo, gracias a ella conocemos a grandes exponentes de la literatura huaralina.

Obras:
Literatura huaralina, un paso a la lectura, Lectura y escritura para una sociedad libre, Sesiones de aprendizaje con TIC, Literatura peruana, un paso a la lectura.



ROBERTO MEDINA SÁNCHEZ: POEMAS

22 octubre 2018

EL SOBREVIVIENTE”

Yo no quiero morirme
de sed,
aunque en los ríos
y en los lagos
falte el agua,
sé que viviré
aunque falte el pan
yo no quiero morirme;
comeré las hierbas resecas
del campo
como ciervo,
desarraigaré los árboles
los arbustos
y estrujaré el jugo
de las raíces
pero… yo no quiero perecer;
quiero, que no llegue
para mí la noche,
quiero oír el canto
del ruiseñor
de la cuculí
en los árboles añosos.

Quiero salir sin afanes,
sin desamores y congojas
por los campos,
los valles,
como un errante
como un cosmopolita soñador;
conocer la fauna y la flora
y llamarlos por su nombre
como Adán,
conocer la vida eglógica
de los campesinos
y labrar la feraz tierra
y de su vientre ver nacer
árboles cuyos frutos
sean el pan
y aplacar el hambre de los pobres.

Quiero caminar por la vera
del río Huaura,
conversar con él,
pedirle perdón,
por no cuidarlo,
por mi raza,
que trata de extinguirlo
día a día,
por los peces extintos
de su cauce,
por los camarones
y sus crías,
también en extinción.

Quiero dejarlo todo
e ir por el campo
como bestia salvaje,
enrumbarme como cuadrúpedo
en su espesor
y sin retorno
perderme en su seno.

Quiero dejarlo todo,
dejar la contaminada ciudad,
que me asesina día a día
con su aire deletéreo,
quiero huir
como gacela al campo
y apartarme de tumultos,
de injusticias
que me emponzoñan,
que me acongojan
y me encorvan
de tristeza;
no puedo sufrir,
ver mi raza de hinojos
suplicando el pan,
ver mi gente llorando
por un pedazo
de tierra muerta
allá en los olvidados cerros,
ver a mis hermanos
con los lomos lacerados,
ver mi mundo
sin poder soportar
su propio peso,
ver nuestro mundo agonizar,
ver nuestros lagos morir,
ver el odio crecer
entre hermanos
como la cicuta.

Como ave
comeré semillas,
volaré como águila
embelesado
por la majestuosidad
de la naturaleza;
desde la copa
de los árboles centenarios
contemplaré el crepúsculo
de la tarde,
hasta que, el sueño
llegue a mí,
como irracional viviré
en los bosques
sin pensar en mañana,
como loco sin razón
caminaré arrastrado
por el viento
sin destino cierto,
pero también,
sin remordimientos
sin fracasos;
por instinto
como las hormigas
caminaré,
buscaré mi miel
como las abejas
entre las flores,
de noche,
con las luciérnagas
será mi andar,
abriendo senderos
por dónde no los haya.

El Insondable Amor del Poeta”

Te amé como nunca amé a ningún primer amor
¡Oh Musa! te amé con locura,
adoré tus ojos, tu voz, tu faz,
te idolatré tanto amor;
mis brazos alegres también te amaron,
mis labios sedientos hallaron en los tuyos
el manantial que los saciaron.

Tú mi musa, ahora me dejas solo,
y en la obscuridad de no verte a mi lado;
compungida mi alma,
te llora como un expósito,
por las calles sin vida,
camino yo, también casi ya sin vida, y sin ti,
solo con los recuerdos
de los días venturosos del amor;
ahora estoy sin ti
mi cielo,
sin ti, Musa,
y no sabes cómo me duele el corazón,
que a cada instante que tu ausencia me asedia,
se rompe como un débil cristal en mil pedazos,
¡Oh mi cielo!
¿por qué huiste del abrigo de mis brazos
a otros mendaces y ruines?
solo el tiempo, será juez justo,
y quizá fiel me halles esperándote.

Al final de tu escabroso camino,
cuando estés languideciendo de sed,
de desamor, por los embates del destino
yo bardo enamorado, no te podré olvidar,
te esperaré hasta el fin del mundo,
y cuando vuelvas traerás contigo
mi corazón que te llevaste al dejarme sin ti
y que te entregué en cada beso,
y en cada sílaba
que te dijera al oído, mi cielo, mi amor.

Te amo tanto que no hay noche silenciosa,
que yo no pronuncie tu nombre
al viento errante,
y no hay noche estrellada
con murmullo de grillos melancólicos,
que yo no te busque entre las estrellas,
y no hay instante de mis días
que no vislumbre volver a verte
volver a tenerte entre mis brazos
y acariciar tus labios con mi amor,
mi única Musa.

EL CENTINELA”

Desde mi morada contemplaba
como un ave en la copa de un árbol,
con las cejas fruncidas por los rayos del sol
y la mirada clarividente como de águila,
las verdes y lozanas chacras
donde crecían erguidos los sembríos
y los caseríos antiguos de adobe,
circundados por verdes platanales
a orillas de las acequias;
vacas y ovejas paciendo,
pincelaban de blanco
el verdor de las praderas
y un colosal cerro
de entrada, al anchuroso mar
como ballena varada en sus playas
y saturadas las peñas de aves guaneras,
guachos de anchos picos
devorando pequeños peces,
gaviotas de acrobático vuelo
embistiendo la mar,
y las lanchas tornando
al hogar,
atestados de peces;
Carquín al frente,
Centinela a la derecha,
y en lo alto, el cielo herido
atravesado de rato en rato
por las aves errantes,
anunciando el final de la tarde.


Poema IV

Contemplé tu huida,
te ibas rauda, sin siquiera mirarme,
todo fue tan rápido que la lejanía te devoró al instante.

Tú, mi Musa de alba faz y blondos cabellos,
cuándo entenderás que no hay cielo,
ni tierra,
ni mar,
ni distancia,
que te oculte a mis ojos,
y en que no te pueda alcanzar,
eres mía,
eres solo para mí.

Después de tu huida, yago cautivo
en la mazmorra de la desesperanza,
yo nómada y acezante por mis agonías de desamor,
me extravío obnubilado cada vez más,
en el laberinto de tus recuerdos,
la incertidumbre me asalta día a día,
y tu ausencia satura mis nostalgias,
oteo el horizonte surcado por bandadas
de golondrinas oscuras como un mal augurio
que medran mis pesares, en estas horas de dolor,
pero, sueño quizá como aterida paloma, te vea volver
ávida de la calidez de mis amores.
¡Oh Musa soñada!
quiera mi amigo el viento
traerte entre sus alas, a mis brazos
a mi nidal de amor escogido solo para ti;
quieran las aves errantes, darme indicios
de tu presencia contigua, más aún para mi latente;
quiera el mar sosegado, traerte entre sus mansos raudales
hacia mi puerto de esperanza.

Quiera ahora el sino adverso tornarse en mi bienhechor renuente,
y traerte hacia mi último lecho, y quizá por última vez te contemple:
tan bella, ideal, angelical y sublime, ¡amada del poeta!
cuándo entenderás que yo te elegí mi Musa de alba faz y blondos cabellos.




ROBERTO MEDINA SÁNCHEZ: CUENTO

09 octubre 2018


EL ENIGMA”

Dedicado a Emilio Abelardo Velarde.

-Cuando niño, mientras en la noche cenaba junto a mis padres, llegó de súbito mi tía, que después de saludarnos se sentó a nuestro lado, y como era su costumbre, nunca se quedaba en silencio, algo nuevo siempre tenía que traer como pan caliente. En seguida comenzó a contar una misteriosa y enigmática historia que en ese instante, yo escuchaba con extrema credulidad y a la vez cada sílaba que manaba de su boca relatando tales hechos, recreaba en mi mente ensímismado,con absoluta emoción e imaginación cinematográficas. Decía,mi tía: Un día en el río Huaura, bajo el vetusto puente de madera, un pescador de delgado porte y mirada taciturna lanzaba su anzuelo fructíferamente; peces locales en abundancia, carpas y cachuelas saturaban el canasto de cañabrava y uno que otro bagrecito que morían por su propia boca. El pescador estaba más que satisfecho, el frío era intenso a esa hora de la noche; al contemplar con agrado la canasta saturada de peces reconocía que aquella estaba hecha de macizo material por la diestra mano del canastero don: Emilio Velarde legendario canastero que había recorrido desde Chancay, junto a los canasteros de la av. Perú,todo el valle Huaura - Sayán donde como nómadas desarraigaban la cañabrava para luego dar forma como curvada cintura al sólido canasto que ya tantos años le servían para su artesano oficio. Pero lo que más admiraba del diestro artesano es su habilidad para contar relatos, mientras iba tejiendo los canastos, de sus aventuras cruzando los peligrosos caudales del río Huaura en pos del fruto de los montes: la cañabrava, y de cómo conoció al mítico Yacunta que como ave nocturna o alma en pena recorría los distritos de la provincia, y de sus correrías por la campiña huachana en palabras cual profecías del viejo canastero que tanto lo emocionaban. El campanario de la iglesia el Carmen era el asilo de los gallinazos que graznaban de rato en rato ante el paso violento del viento errante que sacudía los cenicientos plumajes. El sueño era algo que no embargaba al pescador, la hoja de coca que masticaba incesantemente era el motivo, por lo demás la pesca era demasiado buena. De hecho, era un día de suerte para él.
-Cuando de repente en las aguas del río, rutiló algo como el oro, se trataba de un pez de oro, que nadaba alegre y ágilmente en uno de sus remansos. En seguida, el pescador ávido lanzó el certero anzuelo, que como era de esperarse el pez mordió, era el momento de jalar el cordel y listo sería otra presa más al canasto. Pero aconteció algo inesperado e ilógico, fue el pescador quien era arrastrado al río, la presa había cazado al cazador. El río de noche luce un
aspecto tenebroso, más que en su cauce, en unos de sus flancos a las faldas de la” iglesia el Carmen “se encuentra la boca del diablo, obscura abertura, que da la impresión de ser una especie de entrada al averno. Hay quienes dicen que alguien entró y ya nunca salió, es la entrada sin retorno, ¿quién sabe adónde te conduzca?, quizá a otras dimensiones, otros tiempos, eso sigue siendo aún una pregunta sin respuesta hasta hoy. Otros dicen que los que se ahogaron en el río, y no se halló sus cuerpos han sido tragados por la boca del diablo. Efectivamente el río se tragó al pescador. En vano le lloraron sus hijos y esposa; por mucho tiempo lo buscaron por mar y tierra, en éste caso por río y tierra, y nada, ningún rastro de él, como si se lo hubiera tragado la tierra, es decir el río.
Pasaron años y un día a la media noche justo en una noche fría de invierno como cuando el pescador se extravió, éste volvió a su casa de repente, sin avisar a nadie. Su andar, sus gestos eran las de un autómata como si embrujado estuviera. Resaltaban las aletas en los brazos y en los pies, por donde pisaba dejaban charcos de lodo. Lo vieron sus hijos y esposa, se echaron en sus brazos y lloraron, pero él no daba señas de vida e hipnotizado permanecía todo alelado. Sus hijos lo sentaron a la mesa le sirvieron de comer, comió en silencio, y luego se marchó por donde vino. Nada pudieron hacer sus hijos por retenerlo, su fuerza era grande y echó a manotazos a sus hijos. Su familia estaba muy triste por su partida y a la vez una cierta alegría les embargaba al saberlo vivo. Pasó de nuevo el tiempo, mucho tiempo y de nuevo como la primera vez, apareció de súbito, pero esta vez habló y dijo con voz quejumbrosa:” Hijos ayúdenme”, quiero quedarme con ustedes, sus hijos lo abrazaron se echaron a llorar con él, de nuevo enmudeció, los abrazó y besó como si presintiera que fuera la última vez.
-Así por la puerta sombría, entraron unos sujetos de siniestra mirada, de piel escamosa, brazos y pies con aletas de peces, y que traían como lanza unos tridentes que empuñaban amenazantemente, en seguida lo aprehendieron bruscamente, a lo que el pescador lleno de pavor no se resistió, ante la impotencia de sus hijos. Hasta el día de hoy nada se sabe del pescador.
Así concluyó mi tía, y yo quedé atemorizado mirando de soslayo la puerta de la casa, pensando quizá vengan esos sujetos de siniestra mirada por mí, y me lleven…pero esa sería ya otra historia.

PEDRO CASTAÑEDA PARDO: POEMAS

19 noviembre 2017



YO SOY EL CÓNDOR

Yo soy el cóndor que con mis alas surco el mundo,
ante la mirada indiferente del hombre
que, poco a poco, me está matando…
Yo soy el cóndor que desde la cumbre dorada de mi casa,
puedo ver tus sueños, aún, cuando estás dormida.
Yo soy el que puede sentir el aliento de un río pasajero,
cobijarme en el cristal de tus ojos
y cruzar los riscos en busca de tu amor ausente.
Yo soy el cóndor que puede leer
la carta dormida en tu pensamiento
y llevar sobre mis alas
el encargo que duerme en tu silencio.
Yo soy el cóndor que cuando te veo en el campo
siento que mis alas lloran
al saber que estás donde nos pertenece.
Yo soy el cóndor que en noches de frío incesante
paso milenarias horas reclamando tu presencia.
Yo soy el que teje bufandas de nieve
aunque mis huesos, soportar ya no puedan.
Yo soy el que puede contemplar el cielo
en el alma de las lagunas.
Yo soy el que ondulo mis sufrimientos
al mirar los pasos que dejaste al cruzar mi destino.
Yo soy el que, en mis horas de sufrimiento
dibujo estrellas de mil tamaños
esperando el día de tu llegada.

MI CASA

Mi casa está tejida
con adobes de cristal,
una cubierta de teja andina
y un aroma a inspiración.
Tiene una sala pequeña
que solo da para tres,
una cocina amorosa
que alimenta a una legión.
En ella cocina mi amada
los mejores potajes
de nuestra vasta región.
En la puerta hay un árbol,
claveles, gladiolos,
y un perfumado rosal.
A veces no falta el zorzal,
que alegre canta
en las mañanas
y al atardecer.
Mi casa es de todos:
de mis padres y hermanos,
de mis hijos y amigos;
es el mantel blanco
que protege mi vida.
En ella he llorado,
escuchando un eco lejano
que parece la voz de mi madre
caminando en la oscuridad.

TE EXTRAÑO

Con mano franca te entregué mi mirada,
con mirada sincera te di mi mano.
No sé si fue en enero, pero fue un verano,
yo llevaba una sonrisa y tú, un alma delicada.
Desde tu ventana colgaba las ramas empolvadas
de un perfumado clavel que a diario se mecía.
No sé para qué te conocí:
Si fue para amarte o para que tú me amaras.
¡Oh amistad pasada, ilusión venidera!
Aprendí a quererte sin saber,
al tocar tus manos que hablaban verdades,
al sentir tu mirada que me acariciaba,
y al leer tus labios que me cantaban ternuras.


HERNÁN ANAYA ARCE: POEMAS

18 noviembre 2017

MI BELLA MUSA DEL MAR

(Dedicado a Ana Rubí Buitrón

Oh… mi bella musa del mar
Tus ojos pueden ver el infinito
Y el lejano horizonte del mar
Tu mirada, calma la ansiedad
Y el latido incesante de las aguas
Que se extasían al palpar
La desnudez perfecta de tu piel
Candorosa, tímida y esbelta
Como las espumosas olas.
Oh… mi bella musa del mar
Los rayos del sol se desvanecen
Y agonizan en la profundidad del océano
Entonces, el paisaje se rinde a tus pies
Y te ofrece la grandeza del atardecer
Su vastedad azulada y un manto de espumas
Para posar tu figura de carne que inspira
Y donde solo existe la sirena del mar.
Oh… mi bella musa del mar
El poeta apasionado de tu desnudez
Te dedica a la luz de la luna
El poema mudo que vibra y apasiona
Pero tu figura frágil aún sigue ahí
Como el eco sagrado que se repite
Esperando que el mar te lleve.

EL RÍO
Llora siempre el río......
Porque buscando está su destino
Aunque se sienta cristalino
Su cauce es muy frío.

Llora siempre el río......
Porque el camino es muy largo
Y en sus aguas una gota amarga
Avanza sin desafío.

Llora siempre el río......
Porque se ve hecho una lágrima
Y caer quisiera desde la cima.

Llora siempre el río......
Porque recorre todos los lugares
Y parar quisiera como los mares.

EL PINTOR Y EL MAR
(Dedicado a Miguel Brenner)
Soy el pintor y el mar de sueños y castillos
De tardes perfumadas con libertad,
Que atrapan la brisa y el vuelo de gaviotas
Que van volando por los intensos mares
Vestidos de colores, ilusiones y deseos.

Nací entre los trazos matinales del sol
Con la fuerza incesante del océano pacifico
La arena, las olas y el tiempo forjaron en mí
Y marcaron paso a paso mi niñez mi juventud
Extendido entre el sonido matinal de violines.

Hoy, los pinceles del deseo recorren excitados
Entre colores vivos el universo de mi mente
Y a la par mis manos, emprender el vuelo libre
Entre turgentes y místicas figuras mágicas
Hasta quedar plasmados en un lienzo.

Soy el pintor y el mar, de fronteras infinitos
Chancay, hoy me bañe en tus aguas espumosas
Y en el atardecer donde solo existe el silencio
Pinte tu horizonte preñada de mares y terrazas
Y las leyes ancestrales de esta tierra bendita.



ELEODORO ORIA CUADROS

16 marzo 2015

Natural del pueblo de Rauma, provincia de Huaral. Es egresado de la Facultad de Educación de la Universidad Nacional “José Faustino Sánchez Carrión” de Huacho, en la especialidad de Lengua y Literatura.
Poeta muy querido en su tierra, es el autor el poema emblemático de la provincia de Huaral "Evocación Huaralina", que ganó el concurso por los 100 años de la creación política del distrito de Huaral. Poema ganador también en el II Concurso Regional de Declamación Escolar en la ciudad de Huacho, organizado por la Sociedad de Poetas de la Región Lima.    
En el año 2011, publicó su poemario titulado “Evocación Huaralina”, que contiene 21 poemas de su inspiración.



EVOCACIÓN HUARALINA      

121 años ¡Cómo han pasado!
121 años  ¡Y no has envejecido!
Recuerdo tus calles y caseríos,
polvorientos de tu infancia
a tu gente hospitalaria y generosa.
121 años ¡Huaral! ¡Cómo has cambiado!

Tu Plaza de Armas, corazón con venas,
1890, pampón rodeado de portales,
¡Cómo olvidar, la de Manuel Risco, el amoroso.
Tu iglesia santa, hogar de tus fieles
Las casas huertas perfumadas a frutales.

La Bajadita, piscina de tu época;
lugar de baño para niños y adolescentes
para nadadores con vestimenta del Adán bíblico,
Seguramente: Luis Colán, Carlos Mora, Jorge Montalvo…
Hombres de acero, corazón de bondad.
Huaral de ayer ¡Cómo te añoro!

La Huaquilla: ¡Qué Huaquilla!
Lugar bendito del Santo Madero,
cristianos fieles, gente humilde muy laboriosa.
Imposible olvidar a la familia Alcalde, Hurtado,
Rojas “El panadero”, silbato en cuello sació tu hambre.
“Estudiantes La Huaquilla”, de los palomillas serios
como Rómulo Alcalde, el Pedrito huaquillano.
¡Cuántas jornadas saltamos de alegría! Ra ra Huaquilla. Huaquilla…
en tu cerrito acaramelado, de piedrecillas multicolores.

Naturales ¡Mi Naturales! Edén de ayer,
despensa de frutas, para propios y extraños.
Tus nisperales, confites sagrados de pura miel.
Tus guayabales, pan nuestro de cada día,
“mocosos” y adultos ¡Cuánto comieron!
Camaron su hambre, alegrando a los dueños:
Colán Huapalla. “El abanderado incansable”,
“El cholo Uribe”; ¡Palomilla de ayer!
Ejemplos humanos, que no tendrán fin.
Tu Cerrito del Estanque, “ascensor natural”,
juntito a Dios, mirábamos tus dominios:
Esquivel, de las naranjas color a vida.
Jesús del Valle, blanquearse con sus algodonales.
Huando, vistiéndose la camiseta verde.
Retes, jardín de la vainita, con Monín Reyes y su tronco móvil.
Un gallinazo doméstico acompañaba nuestro recorrido visual,
Mientras unos niños nadaban en tu laguna, ¡Mar de agua sin sal!
Huaral ¡121 años! Sigues vivo como ayer.

Allí nada más por ahora. Espera, escucha estas últimas evocaciones.
Era un día de clase, el Jaujino Andrés Mármol estaba en la puerta,
corre, o nos cae- ¡Maestro de ayer! ¡Nunca muerto!
Corrían “mocositos” luciendo sus mandiles: Subauste del Río,
estaba de pie en el 421 ¡Educador que vive, en cada corazón huaralino!
Germán Menacho Alpiste, en la puerta de su Salvador del Solar
esperando a sus traviesos, que hoy lo saben honrar.
Clara Nichos Mansilla, esperando a sus niñas. ¡Sonó la campana!
Es hora de correr, gritarían las hoy señoras, que la supieron amar.

Los Pata Negra, pintados con betún natural,
poblaron Camal Viejo, dando colorido a tu población.
¡Alianza Huaral! Equipo de embetunados,
te amaron tanto, como se ama de verdad,
Soria, siempre ruiseño, maestro de la redonda,
fuera de tus fronteras, “El Mensajero del balompié”.

Ahí me quedo, no sigo más, soy humano,
tengo corazón, las lágrimas me impiden continuar.
Perdón a quienes los olvido, perdón a San Juan Bautista,
creo en él, fuera y dentro de la iglesia, como creo en ti
Huaral pueblo hospitalario; que das el pan
y nunca quitas. Que das posada, y jamás deshojas.
Por eso te amaron, los que hoy descansan.
Por todo te amarán, los que siguen en pie de lucha.


HUARAL "SUCURSAL DEL CIELO"

Soy huaralino de corazón,
amo a mi tierra que me vio nacer,
valoro sus atractivos con emoción
es suelo bendito, donde nadie debe padecer.

Es lugar acogedor para el turista,
tiene costa y sierra atrayente,
paisajes, comida y sus gentes
no hay mujer ni hombres egoísta.

Castillo de Chancay ¡Cuánto misterio! 
construcción colonial ¡ Cuánto por conocer!
juntito al mar hay mucho que ver,
¡Ven a conocer! Es legado milenario.

Para tus males curar,
baños de Collpa debes visitar,
aguas medicinales en santa catalina,
¡Milagro divino! En tierra huaralina.

Playas hermosas en el litoral:
Las Viñas, Chancayllo, Chacra y mar
Río Seco "Encanto del manantial"
aguas en la podrá disfrutar.

¡Cerrito elevado, eres Makatón!
guarda tesoro de nuestro pasado
de Guaral Paico "Homenajeado"
Cacique fundador, nos dice la tradición.

Sus hermosas campiñas, edén natural
Retes, Huando, Naturales...
naranjas, mandarinas y otras frutales
pan nuestro para el extranjero y local.

¡Oh Huaral! Para ti nació esta poesía,
porque soy bien huaralino
criado en este pueblo divino,
llamado también "Capital de la agricultura".