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JANET REA MANCHEGO

17 abril 2019


Gran parte de las tradiciones orales de nuestros pueblos son las tardiciones, constunbres e historia, que siempre nustros antepasados nos contaban, hoy en día todo estas narraciones forman parte del testimonio cultural y literario de nustros pueblos.
La escritora oyonense Janet Rea Manchego, es una de las cultoras y difusoras de las leyendas del pueblo de Oyón.

KASHACUSMÁN Y LA BELLA RAYHUANA

Leyenda.
Arriba, en uno de los cerros de Patón, se encuentra una enorme piedra en forma de hombre, como si estuviera mirando hacia las aguas verdosas de la laguna de Patón. Ahí está hace cien años, mirando y mirando las verdosas aguas de la laguna; cuando crece con las lluvias, cuando baja en el verano, cuando brilla con el sol y cuando se ennegrece en las noches.
Hace mucho tiempo, esa piedra era un humilde pastor, dueño de una mano de alpacas y una choza de palos de quinuales cubierta con ichu. Vivía apartado del pueblo luego que su esposa muriera de una enfermedad desconocida. Era callado, triste y solitario; sólo iba al pueblo una vez por mes a cambiar su carne, queso y papa con sal y azúcar que ahí vendían.
Un día, al regresar del pueblo, notó su casa muy ordenada, sus ropas más limpias que nunca, en los alrededores ni un desperdicio, y en la olla de barro una exquisita sopa de trigo con charqui. Sorprendido se dijo: “¿Quién hizo todo esto?” Y su respuesta fue el silencio. Muy pronto se olvidó de este hecho; pero al mes siguiente ocurrió lo mismo, y lo mismo en los otros meses.
Un día quiso saber quién hacía todo eso. Entonces fingió ir al pueblo, como siempre; pero volteando la quebrada se escondió tras una piedra grande. Desde ahí miraba de rato en rato. Así pasaron varias horas. Cuando ya se disponía ir al pueblo, cansado de no ver al misterioso personaje, vio sorprendido que una hermosa mujer salía de las aguas de la laguna de Patón. En absoluto silencio miraba cómo aquella hermosa mujer limpiaba el patio, lavaba la ropa y preparaba la comida. Entonces empezó a caminar lentamente hacia su choza, con mucho cuidado, sin que ella se diera cuenta; por ratos se escondía tras las piedras, por ratos saltaba en puntillas, para no hacer ruido, como el zorro de las punas. De pronto abrió la puerta; y la mujer sorprendida y enmudecida se quedó como una estatua, mirándolo.
- ¿Qué hace una mujer tan hermosa en mi choza? – dijo el humilde pastor. -
Quiero devolverte la felicidad, buen hombre; admiro tu nobleza y tu bondad. Si tú deseas puedo ser tu esposa – contestó ella con delicadeza.
- Bella mujer, no tengo riquezas que ofrecerte ¿Cómo te puedes fijar en mí? – volvió a preguntar.
- Para mí, la mayor riqueza es tu bondad y tu nobleza. Si tú quisieras, podemos vivir felices aquí. La única condición es que guardes por siempre este secreto; nadie debe saber que vivo aquí, contigo - respondió ella.
El noble pastor aceptó la condición, creyendo y no creyendo lo que veía, creyendo y no creyendo lo que escuchaba. A partir de ese día volvió la felicidad a su rostro, sus animales aumentaron, tuvo que contratar otros pastores y mandó edificar una gran casa. En poco tiempo se convirtió en un hombre distinguido y admirado en el pueblo. Pero esto no duró mucho tiempo.
Un día, cuando bajó al pueblo de Oyón, que está a unas diez leguas desde su estancia, se encontró con unos amigos con quienes bebió en exceso. Muy emocionado empezó a contar, sin que nadie le preguntara, que tenía a la mujer más hermosa del mundo como esposa, y que ella era la causa de su fortuna.
- Ya pues Kashacusmán, no seas tacaño, comparte con los pobres – Dijo uno de ellos entre broma y broma.
- ¡Una ronda de calentado para todos, doña Gloria! – ordenó con voz enérgica, haciéndose escuchar por todos los presentes.
- ¡Bravo! ¡Viva Kashacusmán! ¡Viva el nuevo patrón! – coreaban los presentes, levantando el espíritu de Kashacusmán.
Así estuvieron durante buen rato. Luego, poco a poco se fueron y dejaron casi vacío la chingana, hasta que la dueña, doña Gloria, le dijo “Ya, señor, ya es tarde, vaya a su casa”. En ese instante se le fue toda la borrachera al noble Kashacusmán y la tristeza volvió a su rostro.
El pobre pastor, consciente de su falta, salió del pueblo; caminó y caminó hacia la puna. Cuando llegó a su casa, ella lo estaba esperando, muy enojada.
- ¿Cómo has faltado a nuestro secreto? ¿Por qué lo hiciste noble Kashacusmán? – replicaba ella sollozando.
- ¡Perdóname, Rayhuana! ¡Perdóname por favor! – suplicaba él. Sin esperar más, la bella Rayhuana volvió a brillar, como la primera vez que la vio, se elevó un poco y se encaminó hacia la laguna. En un dos por tres desapareció en las profundidades de la laguna.
El noble Kashacusmán descuidó por completo su rebaño. Permanecía sentado a la orilla de la laguna, llorando y llamando ¡Rayhuanaaaa! ¡Rayhuanaaaa!
La gente que pasaba por ahí pensaban que Kashacusmán se había vuelto loco; algunos niños le tiraban piedras, hasta los perros le ladraban sin ningún por qué.
En poco tiempo se acabó su ganado; como no pagaba a sus trabajadores, ellos se apropiaron de sus casa y de sus cosas dejándole solamente una mano de alpacas, como al principio. Y él seguía esperando que su felicidad salga de la laguna.
Una tarde, el cansancio venció al noble Kashacusmán, quien se quedó profundamente dormido. En su sueño se le apareció la bella Rayhuana. Él, emocionado, corrió hacia ella sin poder alcanzarla. Ella también corría al encuentro de Kashacusmán, pero no se podían alcanzar ni el uno ni el otro. Entonces ella, llorando le dijo que no era posible volverse a unir; que los dioses no lo permitían, porque él había incumplido el acuerdo; pero que podían estar juntos para siempre, si él se dirigía hacia lo alto del cerro y desde ahí observara todo lo ancho de la laguna. Y así como se apareció, la bella Rayhuana desapareció de su sueño, dejando al buen Kashacusmán llamándola a gritos “Rayhuanaaaa, Rayhuanaaaaa”.
Cuando despertó, aún tenía los ojos humedecidos. Se levantó, caminó hacia la laguna y empezó a recorrer la orilla. Ese día Kashacusmán vio el agua más cristalina que nunca; por ratos parecía ver el hermoso rostro de Rayhuana; por ratos los colores jugaban en el agua. Entonces Kashacusmán comprendió el mensaje de su sueño; llenó sus cosas en una talega y subió a lo alto del cerro. Desde ahí pudo observar todo lo largo y todo lo ancho de la laguna. Y ahí se quedó durante mucho tiempo, esperando que la bella Rayhuana salga de esa laguna.
Kashacusmán no se cansaba de esperar. No se rendía, a pesar que el sol le quemaba el rostro, a pesar que frío le helaba hasta la punta de los dedos de sus pies, a pesar que el viento le secaba los labios, partiéndolos. Y seguía mirando, con sus ojos fijos, todo el ancho de la laguna. Así seguía estando hasta que un día se quedó convertido en piedra, inmóvil, en forma de hombre.
Desde ese día, el noble Kashacusmán contempla sin descanso la hermosa laguna de Patón, donde las aguas reflejan variados colores, donde la hermosa Rayhuana siente la mirada sincera de su amado Kashacusmán


MÁXIMO FABIO LUNA JIMENEZ


Nació en el distrito de Cochamarca provincia de Oyón el 11 de mayo de 1927.
Fue profesor en educación primaria, fundador de bibliotecas escolares, amplio conocedor de las historias y folclor de nuestros distritos.
El Poeta y Narrador Máximo Luna Jiménez ha publicado varios libros entre ellos podemos mencionar sus libros de poesías para niños “Machca” y “Mechita” Director fundador de la Revista “Caxatambo” (1956).
Es socio de la Asociación Artística y Cultural Ínsula Huacho.
Falleció en la ciudad de Huacho el 28 de Marzo de 2012.




PRODUCCION LITERARIA:

Nubes Andinas
Cortina de Humo,
Itinerario de Cajatambo,
Mechita, poemas de escolaridad,
Inventario arqueológico de la Provincia de Cajatambo,
Churín,
Cajatambinos de ayer y hoy
Antología de las fiestas patronales,
Guía bibliográfica de la Provincia de Cajatambo,
Diccionario geográfico de la Provincia de Cajatambo,
Primer circuito turístico de Churín,
Medicinal de Churín, 1991.Churín, donde los manantiales fluyen salud.
Mama huarmi, paraje de ensueño, salud y tradición-Churín.


RUMOR DE CAMPIÑA

Hay en ti campiñerita
De Hualmay o de Amay
El hechizo del tiempo,
La torcedad del viento;
Y, el celaje invernal
Distante, lejos
Del rumor acariciante
Del cequión de Chonta
Y de las cuculíes
Huanchacos y tuctupillies

Su arrogancia montaraz
Y, melodioso gorgeo
Como cae al paladar
La carapulcra de camarones.


WALTER VIDAL LEON JESUS


Nació el 03 de Julio de 1974, en el centro poblado de Maní distrito de Cochamarca, Provincia de Oyón, Región Lima. Hijo de Don Elías Jerónimo León Lázaro y Doña Celia Hermelinda Jesús Saturnino.
Realizo sus estudios primarios y secundarios en le Institución Educativa 20329 José Carlos Mariátegui de Hualmay.
Egresado de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión de Huacho en la Facultad de Educación en la especialidad de Lengua y Literatura.

A MI QUERIDO ANDAJES.

Allá bajo el cielo andino
hay un pequeño rinconcito
San Benito y la Chimba son sus anexos
Lima Provincia su Región
su nombre era Antashwuay
hoy Andajes.

Claro, ese es mi pueblo
de calles empedradas
y techos de calamina
legendario e histórico
Balcón de los Andes
Cuna de la Democracia.

Así eres mi Andajes
suelo de agricultores y ganaderos
de hombres y mujeres valientes
pequeños y grandes
descendientes de una raza milenaria.

Gracias te doy mi Dios
de haberme nacido en esta tierra
lugar noble paisajístico y hospitalario
de aguas cristalinas y parajes hermosos
fuente de inspiración.

Por esa razón cojo la pluma
y evoco estos mis versos
trozos del mas profundo de mi corazón
escritos por puños y letras
a ti, Andajes querido.

Por ello pido Oh! Santiago
Apóstol!
Patrón milagroso, protege e ilumina
!a mi Andajes querido!


EMPERATRIZ VELARDE PALOMINO: POEMA

30 junio 2011

EL SILENCIOSiempre con mis miradas
y versando en el silencio
contemplaba el amanecer;
era como el anochecer
que deprimía mi alma
y de ello me alejé
buscando a mis seres queridos,
encontrando en ellos,
el sentimiento del coraje
y dignidad de Maestra.

WILLIAM FRANZ TUFIÑO PIJO: POEMAS

30 mayo 2011

UN DIA MÁS

Un día mas,
Sin saber nada de ti,,
No sabes cuanto duele, tu silencio,
Mi corazón esta sangrando,
Y se quedara así, sangrando,
Para siempre, contigo,
si no respondes,,,,
con el eco que merece su latido.

Ahora, que escuchaste a tu corazón,
y al latido de mi corazón,
contemplo el día y la noche,
con mas optimismo y con fe estoica,
en vuestro destino,,,