REMENBRANZAS

19 marzo 2012

Somos hijos de Huacho, si, aquellos que crecimos tarareando los Valses como "El Plebeyo" de Julio Felipe Federico Pinglo Alva, “Osito de Felpa” de Mario Cavagnaro o aquel poema plasmado en vals de César Miró, "Todos Vuelven", recuerdo con mucha nostalgia mi tierna juventud escuchando las radios Éxito, Huacho, Oro, Universal, Cosmos, oír con tal sentimiento la música de mis padres, echo que me hacia aflorar los recuerdos de esas tardes o noches jaraneras en el seno de mi familia, seguramente a usted le llegara como una premonición de añoranzas de aquellas épocas, donde no solo se bailaba el vals sino también las cumbias, las Guarachas, el huayno, hoy poco alojado en nuestros hogares.

Pero no podemos darle mucho crédito al olvido, recordar es volver a vivir, así reza un viejo dicho, en mi caso me pareciera estar viendo a mi padre “Mocha” escuchar ahí sentado frente a mi, aquellos valses de antaño como "Idolatría", "Rosa T", el "Tísico" o quizás imaginarme verlo bailar todo alegre sus huayno preferidos "Gavilancito" y “Airanpito” o estar poniendo en su viejo tocadiscos su LP de Los Panchos, de Jorge Negrete, Javier Solís o Agustín Lara.

De tanto ver a mi progenitor como escuchaba con tal dedicación sus recordados discos en su añejo tocadiscos comencé a sentirme un privilegiado en la música, conocía a casi todos estos artistas que a diario presentaban las emisoras huachanas, en casa me sentía como en una sala de grabación, veía discos sobre la mesa de distintas disqueras, RCA Víctor, FTA, Sono Radio, Infopesa, Difa, Caracol, Fuentes, MAG, Iempsa Odeón, DOREMI, Virrey, Profana, Rey Record, Dinsa, Decibel, Horóscopo, Perúvox, Líder, Estrella Record, aquellos discos de logotipos llamativos, de colorines que al poner al fonógrafo nos hacia olvidar cualquier mal momento vivido.

Tal vez los de mi generación crecimos riendo con los guiones y el humor de Carlos Oneto "Pantuflas"; el elenco de "Tele Loquilandia” con el legendario Loco Ureta, o con las Décimas de Nicomedes Santa Cruz o la Prosa de Octavio Hinostroza.

Mi generación fue de los que crecieron con el Urbano del tío Ñonguito, los camioncitos 350 acoplados con asientos de madera que cubrían la ruta Huacho- Carquín, los Ómnibuses de color naranja y plomo de la campiña, donde íbamos para cosechar los nísperos en la chacra del vecino, los colectivos Huacho - Huaura del comité 12, los que viajábamos en auto a Lima por los comité de auto como el uno (1), cuatro (4), dieciséis (16) y dieciocho (18).

Los que jugábamos con la pelota de cuero, éramos aquellos que hacíamos con las medias de nylon de nuestras viejitas la popular "Mata chola", los que jugábamos fulbito en toda la pista sorteando a los carros, cuidándonos del tombo que en cualquier momento se aparecía por mi barrio Mariscal Castilla con su legendario camión verde marca Intenational al que los jóvenes de mi época llamábamos el caimán.

Era para nosotros un honor rivalizar con nuestros vecinos en el juego del “run run”, nos divertíamos jugando a las "bolitas" y los "ñoquitos" y su inolvidable chita para sierra, jugábamos al mundo, bolero o al trompo que terminaba todo quiñado en la cocina".

Somos de la generación que se untaban vaselina Glostora al pelo, crecimos leyendo la revista de la bruja, Hermelinda, Aniceto Verdugo y platanares, Archí, La pequeña Lulú, Tárzan, Batman, Súperman, novelas de Corín Tellado o las revistas de "coboyadas".

Los de mi generación no somos ni nos sentimos viejos; pero por los años que hoy llevamos a cuestas, todavía está el reflejo de aquella bella juventud que nos toco disfrutar. Nosotros somos aquellos muchachos ilusos que jugamos a las escondidas con nuestras amigas del barrio y temblábamos cuando ellas se escondían junto a nosotros, somos aquellos de los años maravillosos cuando la TV era en blanco y negro, los que veíamos por la cajita de pandora Combate, la Isla de Giligan, Hechizada, Mi Bella Genio, el Súper Agente 86, el Gran Chaparral, Bonanza, Rin tin, Los tres Chiflados, el Llanero Solitario, nosotros éramos los patas del alma que juntábamos las propinas de toda la collera para en mancha ir al cine Colon, Luz o 28 de julio los domingos en matiné para ver los estrenos como: La Guerra de las Galaxias, Tiburón, Fuera de la Ley, Alíen, el Octavo Pasajero, Harry el Sucio, o simplemente para ver a Palito Ortega, Sandro o el Gran Raphael.
Los de mi generación eramos aquellos que ibamos al estadio de la Lever Pacocha, en la Av. Mercedes Indacochea a ver fútbol, ahi se jugaban los partidos de la copa Perú.

Julio Solorzano Murga.

Estadio Lever Pacocha, año 1968, Copa Perú, Aurora de Chancayllo vs Dep. San Cristobal de Huacho, Salguero (Chancay) y Elcorrobarrutia (Huacho) capitanes, terna de arbitros huachanos Emilio Garibay, Orlando Solorzano Clavarino y el Zorro Zapata.
Sigue en el artículo siguiente.

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