19 abril 2014

Norka Bríos Ramos: Poemas

SOY EL PERÚ


Por Norka Bríos Ramos

Según el sentir nacional

soy un país prodigioso;

según la mirada universal

soy un país bondadoso,

un país de espíritu bravío,

herencia del Imperio Incaico

de sangre precolombina;

raza noble y generosa

del Sacsayhuaman vigoroso,

hijo del magnánimo Inti y la dulce Killa,

alas de cóndor y corazón de vicuña,

estirpe de ternura y roca

del Machu Picchu maravilloso;

país de los apus y la flor de la cantuta,

del caballito de mar y la balsa de totora

del curare y la cerbatana,

de selvas tropicales y vistosos plumajes;

país de imponentes glaciares,

de azules lagunas y serpentinos ríos

que endulzan los mares del mundo;

país de múltiples legados

donde florece la danza,

la canción y el sabor nacional;

país de valles fecundos y humedales,

desiertos, bosques y manglares,

casta de nobles chasquis

y manos alfareras,

del Ayllu y la Minka

de la papa y la quinua,

fruto del Ayni y la Pachamama

de los andenes milenarios,

del Gran Tahuantinsuyo,

¡SOY EL PERÚ!

GUERREO DE LUZ

Norka Brios Ramos

Alguna vez escuche decir:
Sigue tu camino
trazando rutas,
dejando huellas
huellas de paz.
en tu largo caminar.

Si ahora me vez
cansada en la orilla
del camino de la vida
levántame y dame la mano
Alientame y dime 
que aún puedo.

Tal vez sea esto 
 lo que me hacía falta
una voz de aliento
que queria escuchar
una mano que me levante
y una caricia que me de ternura.

Si me escuchas decir que la vida 
 es dura , insípida y sin razón
porque ya no puedo 
 seguir con mi rutina

Recuérdame que aún
 hay mucho por hacer
y porque vivir.

Pero dime como sigo 
cantando , bailando
 si no hay motivo alguno,
si siento que mi vida 
va llegando a su letargo
Ponme un desafío y dame
un motivo para seguir viviendo.

Entonces empesare a vivir 
 a reir nuevamente  a reunir
mi alma y mi sentir
aliviaré el fuego de mi antorcha 
retando al tiempo y al viento

Entonces estaré lista 
para el nuevo reto  de vivir 
y seguir luchando
  como una guerrera de luz.

Si me vez pesimista, 
sin ver mas espacios 
sólo abismos y peñazgos
recordare que hay puentes,
 alas y mundos nuevos,
aún por conocer
personas guerreras  porque 
saben luchar y luchar
contra la adversidad
por sus ideales.

Si me vez cansada 
fuera del camino
recuéstame bajo un árbol
para llenarme de energía 
a pesar de ser mecido,
 agitado,  deshojado
sigue erguido y retoñando.

Si aún asi me vez cansada
 al borde del camino
lleva mi mirada hacía 
tu camino, toma mi mano
y dame tu aliento para
seguir tus huellas marcadas
en el tiempo que tienes 
de caminante y guerrero de luz.

San Isidro 17 de 01. 14

A MI MANERA

Norka Brios Ramos
A mi manera........my way..
expreso  en este poema,
versos que siente el alma mía.,
 para dar gracias a Dios
por la vida,
por lo que tengo 
por lo que doy 
por lo que valgo 
por lo que siento 
y por lo que soy.. 

Gracias a la vida y al amor
disfruto el momento
con alegría
Ami manera......
Tengo sueños cumplidos 
y muchos por cumplir y
vine a la vida ..así como soy
con virtudes y defectos
asi soy feliz 

Ami manera....  my way.

San Isidro, 10 de junio 2013.

MAÑANA SERÉ MARIPOSA

Por Norka Brios Ramos.

Me levante con la luz del sol,
me cubrí con copos de nubes blancas,
envuelta en un cálido manto
de cinturón azul cielo.

Mi desnudez se cubrió de tul blanco
adornado con hilos de plata.
Cuando ya divisa el medio día,
creció el sol en aura punzante.

Es un acto de acción un saludo a la vida,
el canto a la alegría.

Que comiencen las danzas
remontando en vuelo 

sobre los andes del Perú,
así llegar al Huascarán y cubrir
su blancura a perpetuidad
con el reflejo de mis alas blancas
entonces ofreceré a la sabia de las flores
la blancura de la nieves.

Surgirán vástagos en el aire circundante
y yo seré una blanca mariposa 

luminosa y excéntrica, con las alas tendidas
y el instinto del vuelo que aún estoy
dentro del capullo.
Ya el lucero desciende y la luna plateada
cubre con su manto.

Hace frío y esta oscuro acaso
seré todavía una crisálida.?

Espero en silencio deseosa de ver la luz del día
y dar las gracias a Dios,
aún tengo las cintas doradas,
la desnudez no ha sido ofendida,
ahora me preparo para dormir
y me rindo a los brazos de la noche porque
mañana seré....una blanca MARIPOSA 

y volare a Miami llevando
un mensaje de paz y amistad.

EL POETA DE LA CONFRATERNIDAD

Por Norka Bríos Ramos

Un día miércoles de madrugada vino al mundo,
fruto del amor de sus padres Rodrigo y Laura;
ocurrió el 27 de enero de 1937 en Piscobamba,
mes de campos que reverdecen en la Sierra;
por eso Juan es la savia que nutre y cuida
las hojas de los arboles natales, 
y descifra con su pluma
el secreto que guardan sus raíces milenarias.

Seres humanos bendecidos como él,
colman de simiente los surcos poéticos
e iluminan con su fulgor los mitos y leyendas;
son los heraldos que ponen alas a los recuerdos
en el vuelo trashumante de la añoranza
que en el fragor de los años atiza la memoria,
recuerdos de río, de aguacero, de rocío…
como el agua clara que baja canora de los glaciares,
dando vida a raudales, antes de su beso con el mar;
son los que reparten con fe y esperanza
el pan y el vino de la amistad ancashina,
con las manos solidarias del Perú profundo.

Mis ojos han visto amigos de AEPA,
acompañar a Juan al hermano de ruta,
desde la primera, hasta la última lágrima.

Callao, 27 de enero de 2013

POEMA
Norka Brios Ramos

Así, todo el pueblo comenta
más ello no se inventa
¿Qué es un zorro o es un lobo?
quién sabe si es un bobo.
Es gris el pequeño lobo
se enamoró como una lombriz
Que paso por una nariz
Su amor por ella es zalamero
Así su cola parece un plumero
su cara es de zorro fulero.

Que va saltando y cantando
Esta enamorado y va gritando
A todo pulmón su gran amor
A la luna por quien da su honor
Todos los días aun de noche
De cerro en cerro sin roche
En su intento de alcanzar
y su delirio de besar y abrazar
Sueña y fantasea para cazar
Con su pequeño hocico
que parece un perico
El zorrolobo espera muy ansioso
a su bella deslumbrante amada
Y la luna muy horonda
Completamente toda redonda
Admira a su amado embelesada
Desde la cumbre muy alta rodo
El zorrolobo lanzoce y quedo
Plasmado en el corazón de la luna
Así estampado quedo por una vida.

Desde entonces la luna
Encantada quedo enamorada
Y ostenta una gran mancha
Gris oscuro de su amado
En noches de luna llena
ve la figura del zorro lobo
del gran aventurero Ventura
que en ello sello su corazón.

  ACARICIAME

Acariciame amor
como si fuera 
la última vez.
Acariciame, hoy
con la ternura  eterna
de tu corazón de poeta.
Acariciame lentamente
para no sentir  luego
 nostalgias de tu usencia.
Acariciame  suavemente
como si fueran
pusilámines aleteos  
de una gaviota de espuma.
Acariciame, como cuando 
una mariposa se posa
 sobre una  blanca rosa  
que con el simple viento
 se deshoja perfumando.
Acariciame, como la suave 
brisa marina que en tardes
 veraniegas murmuran
 melodias del recuerdo

Norka Brios Ramos

San Isidro 01 de febrero 2014



RECORDANDO A CÉSAR VALLEJO EN EL 76 ANIVERSARIO DE SU MUERTE - POR NORKA ZULEMA BRÍOS RAMOS (AEPA, BOLOGNESI)


Por qué Garcia Marquez emigró a México? hoy se rasgan las vestiduras de hipocresía‏

TRIBUNA:

Punto final a un incidente ingrato

Nunca, desde que tengo memoria, he dado las gracias por un elogio escrito ni me he contrariado por una injuria de Prensa. Es justo cuando uno se expone a la contemplación pública a través de sus libros y sus actos, como yo lo he hecho, los lectores deben disfrutar del privilegio de decir lo que piensan, aunque sean pensamientos infames. Por eso renuncié hace mucho tiempo al derecho de réplica y rectificación -que debía considerarse como uno de los derechos humanos- y, desde entonces, en ningún caso y ni una sola vez en ninguna parte del inundo he respondido a ninguno de los tantos agravios que se me han hechoo, y de un modo especial en Colombia.Me veo obligado a permitirme ahora una sola excepción, para comentar los dos argumentos únicos con que el Gobierno ha querido explicar mi intempestiva salida de Colombia la semana pasada. Distintos funcionarios, en todos los tonos y en todas las formas, han coincidido en dos cargos concretos. El primero es que me fui de Colombia para darle una mayor resonancia publicitaria a mi próximo libro. El segundo es que lo hice en apoyo de una campaña internacional para desprestigiar al país. Ambas acusaciones son tan frívolas, además de contradictorias, que uno se pregunta escandalizado si de veras habrá alguien con dos dedos de frente en el timón de nuestros, destinos.
La única desdicha grande que he conocido en mi vida es el asedio de la publicidad. Esto, al contrario de lo que creo merecer, me ha condenado a vivir como un fugitivo No asisto nunca a actos públicas ni a reuniones multitudinarias, no he dictado nunca una conferencia, no he participado ni pienso participar jamás en el lanzamiento de un libro, les tengo tanto miedo a los micrófonos y a las cámaras de televisión como a los aviones, y a los periodistas les consta que cuando concedo una entrevista es porque respeto tanto su oficio que no tengo corazón para decirles que no.
Esta determinación de no con vertirme en un espectáculo público me ha permitido conquistar la única gloria que no tiene precio: la preservación de mi vida privada. A toda hora, en cual quier parte del mundo, mientras la fantasía pública me atribuye compromisos fabulosos, estoy siempre en el único ambiente en que me siento ser yo mismo: con un grupo de amigos. Mi mérito mayor no es haber escrito mis libros, sino haber defendido mi tiempo para ayudar a Mercedes a criar bien a nuestros hijos. Mi mayor satisfacción no es haber ganado tantos y tan maravillosos amigos nuevos, sino haber conservado, contra los vientos más bravos, el afecto de los más antiguos. Nunca he faltado a un compromiso, ni he revelado un secreto que me fuera confiado para guardar, ni me he ganado un centavo que no sea con la máquina de escribir. Tengo convicciones políticas claras y firmes, sustentadas, por encima de todo, en mi propio sentido de la realidad, y siempre las he dicho en público para que pueda oírlas el que las quiera oír. He pasado por casi todo en el mundo. Desde ser arrestado y escupido por la policía francesa, que me confundió con un rebelde argelino, hasta quedarme encerrado con el papa Juan Pablo II en su biblioteca privada, porque él mismo no lograba girar la llave en la cerradura. Desde haber comido las sobras de un cajón de basuras en París, hasta dormir en la cama romana donde murió el rey don Alfonso XIII. Pero nunca, ni en las verdes ni en las maduras, me he permitido la soberbia de olvidar que no soy nadie más que uno de los 16 hijos del telegrafista de Aracataca. De esa lealtad a mi origen se deriva todo lo demás: mi condición humana, mi suerte literaria y mi honradez política.
He dicho alguna vez que todo honor se paga, que toda subvención compromete y que toda invitación se queda debiendo. Por eso he sido siempre tan cuidadoso en mi vida social. Nunca he aceptado más almuerzos que los de mis amigos probados. Hace muchos años, cuando era crítico de cine y estaba sometido a la presión de los exhibidores, conservaba siempre el pase de favor para demostrar que no había sido usado, y pagaba la entrada. No acepto invitaciones de viajes con gastos pagados.
El boleto de nuestro vuelo a México de la semana pasada -a pesar de la gentil resistencia de la embajadora de aquel país en Colombia- lo compramos con nuestro dinero. Pocos días antes, sin consultarlo conmigo, un amigo servicial le había pedido al alcalde de Bogotá que hiciera cambiar el horario del racionamiento eléctrico en mi casa, pues coincidía con mi tiempo de trabajo, y tengo un estudio sin luz natural y una máquina de escribir eléctrica. El alcalde le contestó, con toda la razón, que Balzac era mejor escritor que yo y, sin embargo, escribía con velas. Al amigo que me lo contó indignado le repliqué que el señor alcalde cumplió con su deber, y que contestó lo que debía contestar.
La gente que me conoce sabe que esta es mi personalidad real, más allá de la leyenda y la perfidia, y que si quedé mal hecho de fábrica ya es demasiado tarde para volverme a hacer nuevo. De modo que no, ilustres oligarcas de pacotilla: nadie se construye una vida así, con las puras uñas, y con tanto rigor minuto a minuto, para salir de pronto con el chorro de babas de asilarse y exiliarse sólo para vender un millón de libros, que además ya estaban vendidos.
El segundo cargo, de que me fui de Colombia con el único propósito de desprestigiar al país, es todavía ni ellos consistente. Pero tiene el mérito de ser una creación personal del presidente de la República, aturdido por la imagen cada vez más deplorable de su Gobierno en el exterior. Lo malo es que me lo haya atribuido a mí, pues tengo la buena suerte de disponer de dos argumentos para sacarlo de su error.
El primero es muy simple, pero quiero suplicar que lo lean con la mayor atención, porque puede resultar sorprendente. Es este: en ninguna de mis ya incontables entrevistas a través del mundo entero -hasta ahora- no había hecho nunca ninguna declaración sobre la situación interna de Colombia. ni había escrito una palabra que pudiera ser utilizada contra ella. Era una norma moral que me había impuesto desde que tuve conciencia del poder indeseable que tenía entre manos, y logré mantenerla, contra viento y marea, durante casi 30 años de vida errante. Cada vez que quise hacer un comentario sobre la situación interna de Colombia lo vine a hacer dentro de ella o a través de nuestra Prensa. El que tenga una evidencia contra esta afirmación le suplico que la haga conocer de inmediato, de un modo serio e inequívoco y con pruebas terminantes. Pues también suplico a mis lectores que si esas pruebas no aparecen, o no son convincentes, lo consideren y proclamen desde ahora y para siempre como un reconocimiento público de mi razón.
El segundo argumento es todavía más simple, y no ha dependido tanto de mí como de la fatalidad. Es este: tengo el inmenso honor de haberle dado más prestigio a mi país en el mundo entero que ningún otro colombiano en toda su historia, aun los más ilustres, y sin excluir, uno por uno, a todos los presidentes sucesivos de la República. De modo que cualquier daño que le pueda hacer mi forzosa decisión lo habría derrotado yo mismo de antemano, y también a mucha honra.
En realidad, el Gobierno se ha atrincherado en esas dos acusaciones pueriles, porque en el fondo sabe que mi sentido de la responsabilidad me impedirá revelar los nombres de quienes me previnieron a tiempo. Sé que la trampa estaba puesta y que mi condición de escritor no me iba a servir de nada, porque se trataba precisamente de demostrar que para las fuerzas de represión de Colombia no hay valores intocables. O como dijo el general Camacho cuando apresaron a Luis Vidales: «Aquí no hay poeta que valga». Mauro Huertas Rengifo, presidente de la Asamblea del Tolima, declaró a los periodistas y se publicó en el mundo entero que el Ejército me buscaba desde hacía diez días para interrogarme sobre supuestos vínculos con el M-19. El único comentario que conozco sobre esa declaración lo hizo un alto funcionario en privado: «Es un loquito». En cambio, el primer guerrillero que se declaró entrenado en Cuba provocó, de inmediato, la ruptura de relaciones con ese país. Pero hay algo no menos inquietante: a la medianoche del miércoles pasado, cuando mi esposa y yo teníamos más de seis horas de estar en la Embajada de México en Bogotá, el Gobierno colombiano fue informado de nuestra decisión, y de un modo oficial, a través del secretario general de la cancillería colombiana, el coronel Julio Londoño. A la mañana siguiente, cuando la noticia se divulgó contra nuestra voluntad, los periodistas de radio entrevistaron por teléfono al canciller Lemos Simonds y éste no sabía nada. Es decir: casi ocho horas después aún no había sido informado por su subalterno. El mi-
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nistro de Gobierno, aún más despalomado, llegó hasta el extremo de desmentir la noticia. La verdad es que las voces de que me iban a arrestar eran de dominio público en Bogotá desde hacía varios días y -al contrario de los esposos cornudos- no fui el último en conocerlas. Alguien me dijo: «No hay mejor servicio de inteligencia que la amistad». Pero lo que me con venció por fin de que no era un simple rumor de altiplano fue que el martes 24 de marzo, en la noche, después de una cena en el palacio presidencial, un alto oficial del Ejército la comentó con más detalles. Entre otras cosas dijo: «El general Forero Delgadillo tendrá el gusto de ver a García Márquez en su oficina, pues tiene algunas preguntas que hacerle en relación con el M-19». En otra reunión diferente, esa misma noche, se comentó como una evidencia comprometedora un viaje que Mercedes y yo hicimos de Bogotá a La Habana, con escala en Panamá, del 28 de enero al 11 de febrero. El viaje fue cierto y públicar, como los tres o cuatro que hacemos todos los años a Cuba, y el motivo fue una reunión de escritores en la Casa de las Américas, a la cual asistieron también otros colombianos. Aunque sólo hubiera sido por la suposición escandalosa de que ese viaje tuvo alguna relación con el posterior desembarco de guerrilleros, habría tomado precauciones para no dejarme manosear por los militares. Pero hay más, y estoy seguro de que el tiempo lo irá sacando a flote.
La forma en que la Prensa oficial ha tratado el incidente está ya sacando algunas, y más de lo que parece.
Ha habido de todo para escoger. Jaime Soto -a quien siempre tuve como un buen periodista y un viejo amigo a quien no veo hace muchos años- explicó mi viaje en la forma más boba: «El que la debe la teme». Sin embargo, el comentario más revelador se publicó en la página editorial de El Tiempo, el domingo pasado firmado con el seudónimo de Ayatolá. No sé a ciencia cierta quién es, pero el estilo y la concepción de su nota lo delatan como un retrasado mental que carece por completo del sentido de las palabras, que deshonra el oficio más noble del mundo con su lógica de oligofrénico, que revela una absoluta falta de compasión por el pellejo ajeno y razona como alguien que no tiene ni la menor idea de cuán arduo y comprometedor es el trabajo de hacerse hombre.
A pesar de su propósito criminal, es una nota importante, pues en ella aparece por primera vez, en una tribuna respetable de la Prensa oficial, la pretensión de establecer una relación precisa, incluso cronológica, entre mi reciente viaje a La Habana y el desembarco guerrillero en el sur de Colombia. Es el mismo cargo que los militares pretendían hacerme, el mismo que me dio la mayoría de mis informantes, y del cual yo no había hablado hasta entonces en mis numerosas declaraciones de estos días. Es una acusación formal. La que el propio Gobierno trató de ocultar, y que echa por tierra, de una vez por todas, la patraña de la publicidad de mis libros y la campaña de desprestigio internacional. Ahora se sabe por qué me buscaban, por qué tuve que irme y por qué tendré que seguir viviendo fuera de Colombia, quién sabe hasta cuándo, contra mi voluntad.
No puedo terminar sin hacer una precisión de honestidad. Desde hace muchos años, el tiempo ha hecho constantes es fuerzos por dividir mi personalidad: de un lado, el escritor que ellos no vacilan en calificar de genial, y del otro lado, el comunista feroz que está dispuesto a destruir a su patria. Cometen un error de principio: soy un hombre indivisible, y mi posición política obedece a la misma ideología con que escribo mis libros. Sin embargo, el tiempo me ha consagrado con todos los elogios como escritor, inclusive exagerados, y al mismo tiempo me ha hecho víctima de todas las diatribas, aun las más infames, como animal político.
En ambos extremos, el tiempo ha hecho su oficio sin que yo haya intentado nunca ninguna réplica de ninguna clase, ni para dar las gracias ni para protestar. Desde hace más de treinta años, cuando todos éramos jóvenes y creíamos -como yo lo sigo creyendo- que nada hay más hermoso que vivir, he mantenido una amistad fiel y afectuosa con Hernando y Enrique Santos Castillo -a quienes quiero bien a pesar de nuestra distancia, porque he aprendido entenderlos bien- y con Roberto García Peña, a quien tengo por uno de los hombres más decentes de nuestro tiempo. Quiero suplicarles que digan a sus lectores si alguna vez les he hecho un reclamo por las injurias de su periódico, si alguna vez he rectificado en público o en privado cualquiera de sus excesos, o si éstos han alterado de algún modo mi sentido de la amistad. No; he tenido la buena salud mental de tratarlos como si ellos no tuvieran nada que ver con un periódico que siempre he visto como un engendro sin control que se envenena con sus propios hígados. Sin embargo, está vez el engendro ha ido más allá de todo límite permisible y ha entrado en el ámbito sombrío de la delincuencia. Me pregunto, al cabo de tantos años, si yo también no me equivoqué al tratar de dividir la personalidad de sus domadores.
De modo que todo este ingrato incidente queda planteado, en definitiva, como una confrontación de credibilidades. De un lado está un Gobierno arrogante, resquebrajado y sin rumbo, respaldado por un periódico demente cuyo raro destino, desde hace muchos años, es jugárselas todas por presidentes que detesta. Del otro lado estoy yo, con mis amigos incontables, preparándome para iniciar una vejez inmerecida, pero meritoria. La opinión pública, no tiene más que una alternativa: ¿A quién creer? Yo, con mi paciencia sin término, no tengo ninguna prisa por su decisión. Espero.
COPYRIGHT 1981 GABRIELGARCIA MARQUEZ / ACI

18 abril 2014

ADIÓS MAESTRO GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


















Autor: Eliseo León Pretell  
*poeta peruano
“Ciudad Satelital”
Houston Texas, EE. UU.


Todo tiene un final en esta vida,
nada es eterno, poco o nada dura.
Pasa la vida brumosa blanca - obscura
con nuestros años en diabólica estampida.
☼☼☼
Se fue Gabriel, la pluma más sentida,
volando libre entre la nube y la borrasca.
Se fue el autor de “El Coronel” y La hojarasca”
en “La mala hora” como él mismo lo diría.
☼☼☼
Se cerraron junto a él en su agonía
los ojos tristes de su “Perro azul”
Se irguieron cual cogollos de abedul,
directo al cielo en eterna lejanía.
☼☼☼
Nos dejó en su humanística porfía,
la esencia de “El olor de la guayaba”
Y esa sutil manera que enseñaba:
“Cómo se cuenta un cuento” viviría.
☼☼☼
Ayer nomás en la prensa se leía:
la “Crónica de su muerte ya anunciada”
y “Eréndira, la abuela desalmada”
Mirándole a su autor… le sonreía.
☼☼☼
Muere Gabriel y en su Colombia se sentía
“Cien años de soledad” por el “colocho”
Están de duelo las “arepas” y el “sancocho”
y el mundo entero que tanto le quería.
Derechos reservadosEres dichoso cuando eres misericordioso, pacífico, limpio de corazón.
Cuando te esfuerzas por ser humilde, amigo de Dios y hermano de los hombres.
ELP
Si eres un amante de la poesía clásica inmortal y “El canto del zorzal” ha tocado tus sentimientos,
visítame en las siguientes páginas:
http://eliseoleonpretell.wordpress.com
www.cajamarca-sucesos.com
eliseo.leonpretell.3@facebook.com
Google: Eliseo León Pretell

A un entrañable escritor nuestra admiración por la palabra franca y la voz urgente:

SOCIEDAD DE POETAS Y NARRADORES DE LA REGIÓN LIMA
Fundado el 13 de Julio de 1993,  por Ley del Poeta Peruano Nº 24616
Inscripción Registral: Partida Electrónica N°50091690  - Asiento N° A0001
       Sede Central Huacho. Telf: 2391511  Cel: 945271014   
Filiales Reconocidas: Ámbar, Canta, Sayán, Oyón. Huaral, Yauyos,  Supe.

Año de la Inversión para el Desarrollo Rural y la Seguridad Alimentaria

Perú, 17 abril del 2014



Al Gabo en su soledad, su gloria y su laberinto


La Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima, expresa al mundo entero nuestro más profundo pesar por la ireparable viaje sin retorno del escritor Gabriel José de la Concordia García Márquez (Colombia, 6 de marzo de 1927 - México, D.F., 17 de abril de 2014, puesto que sencillamente humana es la vida
Se nos escondió el humano de los Cien años de soledad, de su coronel en su laberinto, de sus cuentos peregrinos y otros, por  la causa social y justa del mundo  como fue el enorme Gabo , Nobel Colombiando, como lo dijera "La vida no es lo que uno vivió, sino como uno lo recuerda", su maravillosa fábula  Cien años de Soledad y los otros que llegaron a nuestra manos, unos libros fantásticos llenos de extrañezas rurales, de quien ha vivido junto a la naturaleza la pueda entender, extraordinario realmente..., nuestro queda cuantos cientos años de soledad para reescribir lo que nos deja en la travesía de toda palabra y de toda belleza, al hombre de las utopías y las fantasías que tienen nuestra alma Latinoamericana, creo quien ha vivido con los abuelos como él recuerda el sabor de la primera pedagogía de la vida, extraordinario escritor, Gabriel García Márquez que tu soledad sea tan solo el milagro de tu obra, huellando estará tus página en nuestra memoria colectiva de los escritores y poetas del mundo, se nos fue el hombre de la izquierda justa y progresista...descansa en Paz espíritu de la Pluma tropical y mágica.

Nuestra gratitud al alma de Macondo


OSCAR CASTILLO BANDA
Presidente de la Sociedad de Poetas
y Narradores de la Región Lima

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