25 marzo 2015

Pedro Páramo, 60 años

Debido a que esta semana se cumple el sexagésimo aniversario de la publicación de Pedro Páramo, reproducimos a continuación un fragmento del libro Pedro Páramo - Murmullos, susurros y silencios, de la autoría de Fabio Jurado Valencia, donde este destacado profesor aborda la iniciación crítica de la paradigmática novela de Juan Rulfo. 

Pedro Páramo: Un apunte sobre la recepción de la novela
Es notable la angustia de Rulfo cuando exponía frente a los demás becarios los avances de la novela. Angustia más por sus propias dudas que por los juicios que pudiera recibir. Entre los becarios estaba el poeta Alí Chumacero, quien inicialmente elogia los fragmentos que Rulfo presenta. Parece que cuando Chumacero lee la novela ya publicada no tiene la misma impresión que cuando leyera los fragmentos. Chumacero es el primero que escribe una nota crítica sobre Pedro Páramo. La nota se publica en la Revista de la Universidad, el Nº 8, del volumen IX, de abril de 1955. La novela comenzó a distribuirse en el mes de marzo del mismo año. Es decir, un mes después de publicada, Pedro Páramo iniciaba su vida crítica, la que hoy todavía continúa.
La nota de Alí Chumacero es ambivalente: es prevenida y es elogiosa; habla del autor y habla de los textos:
 Su inmediato prestigio nació de unos cuantos cuentos –sencillos algunos, complicados los menos– sobresalientes por la cualidad que ha de ser imprescindible en todo cuentista: la de «saber contar». Frases llanas, provistas de un poder afín a lo terrible y vibrando al transcurrir de argumentos desagradables, siembran esas páginas de premeditadas sorpresas aptas para asombrar incautos pero firmemente estructuradas con la tranquila desesperación de un ávido cálculo literario. Hechos insólitos, recogidos en monótonas maneras monologales, se incorporan a la literatura joven de México por medio de esa manía evocadora de Juan Rulfo. Su libro contiene el balance de varios años de aprendizaje y, con no pocas muestras, se sitúa entre los mejor logrados de nuestras últimas generaciones. (1987: 282).
«Unos cuantos cuentos», «argumentos desagradables», «(páginas) aptas para asombrar incautos», «monótonas maneras monologales», «manía evocadora», son calificativos más resonantes y más incisivos que cuando reconoce que Rulfo sabe contar y que «se sitúa entre los mejor logrados» de las últimas generaciones. No estaba muy convencido Chumacero de los alcances universales de la obra narrativa de Rulfo. Frente a la novela es demoledor. Luego de exaltar la fina construcción de personajes como Pedro Páramo, Susana San Juan y el padre Rentería, al finalizar la nota, Chumacero nos dice:
En el esquema sobre que Rulfo se basó para escribir esta novela se contiene la falla principal. Primordialmente, Pedro Páramo intenta ser una obra fantástica, pero la fantasía empieza donde lo real aún no termina. Desde el comienzo, ya el personaje que nos lleva a la relación se topa con un arriero que no existe y que le habla de personas que murieron hace mucho tiempo. Después, la llegada del muchacho al pueblo de Comala, desaparecido también, y las subsiguientes peripecias –concebidas sin delimitar los planos de los varios tiempos en que transcurren– tornan en confusión lo que debió haberse estructurado previamente cuidando de no caer en el adverso encuentro entre un estilo preponderantemente realista y una imaginación dada a lo irreal. Se advierte, entonces, una desordenada composición que no ayuda a hacer de la novela la unidad que, ante tantos ejemplos que la novelística moderna nos proporciona, se ha de exigir de una obra de esta naturaleza. Sin núcleo, sin un pasaje central en que concurran los demás, su lectura nos deja a la postre una serie de escenas hiladas solamente por el valor aislado de cada una. Mas no olvidemos, en cambio, que se trata de la primera novela de nuestro joven escritor y, dicho sea en su desquite, esos diversos elementos reafirman, con tantos momentos impresionantes, las calidades únicas de su prosa. (1987: 285).
En México ha existido la idea de que un escritor no puede serlo de una obra o de dos sino de muchos libros. Pedro Páramo es, para Chumacero, la novela de un principiante, de la cual sólo se puede rescatar el «valor aislado» de cada una de las escenas, es decir, de los fragmentos que él había conocido en el Centro Mexicano de Escritores. El crítico espera una novela que se ajuste a la estructura canónica del género: con una ordenada composición, con «núcleo» y «pasaje central». ¿Qué tanto influyó esta nota crítica para que Rulfo desistiera de «entregar» una nueva novela y que destruyera algunos borradores?. Para bien o para mal; no lo sabemos. Lo interesante es que en el mismo año, unos meses después de que Chumacero publicara su artículo, otro mexicano, Carlos Fuentes, en París, escribe una nota muy elogiosa sobre la novela de Rulfo, la que será reimpresa en el Nº 8 (1956) de la revista Mito, en Colombia.
Así, dice Fuentes, también en 1955:
Con Pedro Páramo, publicada recientemente por el Fondo de Cultura Económica en su serie «Letras Mexicanas», el joven escritor Juan Rulfo renueva y fertiliza el campo de la novelística mexicana. Esta, después de los grandes testimonios de Martín Luis Guzmán (El águila y la serpiente) y Mariano Azuela (Los de abajo), verdaderos reportajes, que alcanzan la emoción en virtud de la brutalidad y sencillez dramática de los hechos narrados, no había podido superar el carácter naturalista, exterior, de tesis, a que esas dos obras parecían condenarla. Ahora, Rulfo ha comprendido que toda gran visión de la realidad es obra, no de la copia fiel, sino de la imaginación, y, como Orozco y Tamayo en la pintura, como Octavio Paz en la poesía, ha captado los tonos de la naturaleza interna de México. (1956: 32).
Le apostó Fuentes, sin ambages, a esta novela por entonces extraña, y ganó con la apuesta; notas posteriores suyas reconfirmarán sus intuiciones al ver en Pedro Páramo la novela culminante, de ruptura, de la literatura mexicana. Y Fuentes parece responder a las observaciones agudas de Chumacero:
Esta recreación es expuesta por Rulfo mediante una alteración del tiempo que no es fortuita: ella obedece a la acumulación desordenada de la memoria mexicana, al sentido de las superviviencias, de las pugnas jamás canceladas, de las sangres derrotadas y victoriosas que se agitan en el ser de México. Y dentro de este plan de reflexivo desorden, Rulfo nos habla, en primer término, de una naturaleza que retrata un conflicto. La capacidad de recreación poética de Rulfo frente a la naturaleza es muy semejante a la de D. H. Lawrence. Como en el autor de La serpiente emplumada, en Rulfo la descripción natural no es nunca algo aparte, un descanso, sino un todo ubicuo que se integra, desde las primeras páginas en la conciencia del lector y de los personajes: «Mi pueblo, levantado sobre una llanura. Lleno de árboles y hojas, como una alcancía donde hemos guardado nuestros recuerdos». (1956: 33).
Carlos Fuentes se adelanta a las hipótesis interpretativas que la mayoría de los críticos señalarán en torno a la novela: detrás de la supuesta ilogicidad hay una coherencia que tiene que ser reconstruida por el lector; la «des-estructuración» de la novela se corresponde con la des-estructuración cultural del mundo de los mexicanos, lo que permite comprender su carácter altamente sincrético.

LA TV Y EL PERIODISMO CUCARACHA - POR RICARDO SÁNCHEZ SERRA

LA TV Y EL PERIODISMO CUCARACHA

Por: Ricardo Sánchez Serra

Me ha perturbado y enfadado que el programa de televisión “El Último Pasajero” de canal 2 (Latina) haya hecho comer cucarachas a colegialas como parte del concurso para que su clase trate de ganar el ansiado viaje de promoción. Por otro lado, me ha entristecido y, asimismo, irritado, que la Marcha por la Vida, que reunió a medio millón de personas solo en Lima, haya sido prácticamente ignorada o minimizada por la mayoría de los medios de difusión, con notables excepciones como La Razón, el Grupo RPP, Radio Exitosa y un par de periódicos más. Ninguno de los grandes programas dominicales la cubrió.

Estos dos hechos dan a conocer la miseria del periodismo y la decadencia de los valores en muchos directivos, locutores, editores y programadores. No calificaré si, en el segundo caso, fue negligencia, dejadez, anteojera ideológica, equívoca solidaridad con sus amigos gays, piconería porque no se aprobó la unión civil, conducta anti eclesial, etc. Lo más grave sería que estos conductores de la opinión pública hayan perdido la brújula, confundan el bien del mal y que su accionar esté guiado por el relativismo y un mal entendido modernismo o pensamiento de “avanzada” que, al fin y al cabo, destruirán la familia y la sociedad. Todavía hay tiempo para un acto de contrición.

Que marchen medio millón de personas en la capital –sin contar provincias- defendiendo la vida, contra el aborto, es noticia aquí, en la China o en la Cochinchina. Dobló la manifestación del año pasado y más que triplicó la del 2013. Y con perversidad, algunos la subtitularon que “los vecinos se quejaron por el tráfico”. Eso no es periodismo profesional.

Con respecto a “El Último Pasajero”, la producción, así como Jesús Alzamora Llosa y Adolfo Aguilar, en lugar de tratar de justificarse diciendo ridículamente que eran “cucarachas comestibles”, deben pedir disculpas públicas sin condicionamientos. Los auspiciadores también son cómplices. Además debe reestructurarse el programa, porque así es una vergüenza, se ha humillado niños, se ha producido todo un atentado a la dignidad y a la salud de las personas. Han abusado de la necesidad de los niños y de su ilusión de un viaje de promoción. Las cucarachas, “sucias” o “lavadas”, predisponen al asma, transportan parásitos y gusanos y son reservorios de salmonella. Es asqueroso lo que ha hecho ese programa de marras.

Por cierto ¿en dónde están la Fiscalía y los ministerios de Salud y Educación? ¿Tienen miedo de intervenir? Gran irresponsabilidad, asimismo, de las autoridades del colegio y de los padres de familia.

Fuente:






23 marzo 2015

5to Encuentro de Escritores Latinoamericanos y del Caribe "POR EL DERECHO A LA MEMORIA, PERÚ 2015"

Con rotundo éxito se llevo acabo el 5to Encuentro de Escritores Latinoamericanos y del Caribe "POR EL DERECHO A LA MEMORIA, PERÚ 2015", realizado en Lima, del 20 al 22 de marzo de 2015, evento que se llevo a cabo en el auditorio central de la Federación de Periodistas del Perú. Los poetas participantes tributaron un inolvidable homenaje a nuestro Vate Cesar Vallejo.
 La dirección y conducción del evento Internacional estuvo a cargo del poeta Mexicano Guillermo Furlong Franco y de la poeta y cantante Argentina Hilda Morgan.
El día viernes 20 el evento se inicio con la presentación del poeta y filosofo Tacneño Raúl Gálvez Cuellar, luego se presento la charla magistral del Lic. Ramón Sonnenholzner Murrieta del vecino país del Ecuador (Premio Carlos Zeballos Menéndez Ecuador), seguidamente participaron los poetas Carlos Dariel (Argentina) ponencia sobre Juan Carlos Bustriazo Ortiz, Fernando Russo ((Argentina) homenaje a Francisco Urondo y Roberto Santoro, asi mismo se presentaron los poetas nacionales Hector Velando Rivera y Anselmo Placencia.
Acto seguido se presentaron los libros “Carma, Poemas, Cuentos y Relatos de Luxenburgo” de Carlos Carbone y Pablo Marrero (Argentina), “Guerra de las Malvinas” Memorias e Historias desde la Matanza de  Hilda Agostino (Argentina),  se proyecto en enlace directo vía satélite la entrevista al Pintor Eloy Trexo Trexo (México), así como el enlace con los poetas Jorge Contreras (México) y Sarkis Mikel Jeitani (México), terminando asi el dia viernes con la presentación de la artista plástica Argentina Monica Maurelli.
El día Sábado 21 se presentaron  con lecturas de poemas los poetas nacionales Raúl Castro, Rodolfo Moreno, Juan Cristobal, Carlos Bernales, Carlos Luján.
Luego en ponencias estuvieron los escritores nacionales  Héctor Velando Rivera (La Historia del Perú), Julio Solórzano Murga (Función de la Palabra) y Juan Benavente,(Rol de los Viernes Literario en la literatura nacional)
Así mismo se presentó el Libro “Cuentos Huachanos” de Julio Solórzano Murga.
Los poetas argentinos Carlos Dariel y Fernando Russo dieron lectura a sus poemas así como el organizador del evento el poeta Mexicano Guillermo Furlong terminando la noche literaria la poeta y cantautora argentina Hilda Morgan cantando lo mejor de la música latinoamericana sobre todo temas del folclor argentino.
























16 marzo 2015

¡Se murió el amor!


Por Sylvia Verónica Castro Paz

Profesora chilena de oficio poeta.

Un amor se murió… Lo mató el hastío,
la soledad, la rutina, el desencanto;
se murió cansado dolorido
en su corazón inerte, ya no hay llanto.

Un amor se murió… y es el mío
lo encontrarás en la casa, abandonado
ni la pasión, ni la ternura harán nido
en ese amor cuya vida se ha secado.

Hurgarás en aquellos años en que estuvo vivo
te culparás porque duerme desangrado
intentarás justificar el porqué se ha ido
le gritarás y estará sordo a tu llamado.

Intentarás pedirle a Dios que lo despierte
pero todo lo que realices, será en vano,
porque aunque “Él” escuche, tu súplica doliente,
lo que muerto… muerto es… y se ha acabado.


AGRADECIMIENTO PÚBLICO "Eliseo León Pretell"‏



Este es mi agradecimiento a la UNIÓN HISPANO MUNDIAL DE ESCRITORES (UHE)  por hacerme entrega del:  LAUREL DE APOLO DE ORO, premio a mi respuesta lírica por el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.Dejo constancia de mi agradecimiento, a la acertada dirección de este importante portal literario, bajo la acertada dirección de la famosa poeta venezolana: Milagros Hernández Chiliberti y su excelente plana administrativa.
Mil gracias al selecto jurado internacional, por encontrar en mi poema MUJER… OBRA DE DIOS, los suficientes méritos literarios para este galardón, que mi tierra agradece y yo recibo con beneplácito.
 
Otro abrazo.
 
 
 
MUJER… OBRA DE DIOSAutor: Eliseo León Pretell  
*poeta peruano
“Ciudad Satelital”
Houston Texas, EE. UU.
 
 
 
Mujer, obra de Dios y su grandeza,
 perla escondida en el fondo de los mares.
Virgen de amor, cantar de los cantares,
caro diamante, en su más alta pureza.
♪♪♪
Me subyuga la luz de tu belleza,
Y embobado en el hechizo de tu encanto,
le he pedido un mil
agro a cuánto santo,
con la terca ensoñación de mi entereza.
♪♪♪
Me fascina el dulzor de tu fineza,
el compás de tus pasos en la calle,
tu mirada…, hasta el último detalle,
cuando quieres mostrarme tu tristeza.
♪♪♪
Eres tú mi soporte y fortaleza,
un alma y
 corazón para escucharme,
 sonriente y predispuesta para amarme,
aceptando mi temor y mi flaqueza.
♪♪♪
Sin preguntarnos tenemos la certeza,
de un amor sin igual a toda prueba,
 estela que en su vuelo al cielo lleva,
una plegaria al divino y su justeza.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...