Ulises Requejo Armas:Poemas

21 abril 2013

AL MIRAR UN ESPINO 

                           Dedicado a Marcial Robles Armas(*)

Antes de divisar a mi pueblo
verás al cerro Sancristobal
y antes de este cóndor Milenario
a la solitaria Huacatupy(1)

Ver el Sancristobal desde Huaynupampa(2)/
Es como ver el Huacshah (3)
desde Ocopata (4)/
Majestuosas son aquellas prominencias
por la sencillez y humildad 
de Cajatambo.

Cuando amanece un día cualquiera 
escucharás el despertar 
de los Pichiuchancas (5)/
Pero cuando los ruiseñores canten
Será el despertar de mi pueblo.

Al mirar las primeras casas plateadas
sentirás los suaves y frescos vientos
que tocarán 
de las torres sus campanas
dándote la bienvenida
como hijo o visitante de Cajatambo (6).
Shapil(7) y Tabín(8) son sus ríos
que nacen en las alturas separados
pero descansan al llegar a la ciudad
desde allí de dan la mano...
y bajan juntos.

Al mirar un espino
recuerdo a mi pueblo
al recordarlo
me dan ansias de luchar.

Nací en Cajatambo
cuyo nombre es el Perú
mientras en ella viva
derechos tengo para luchar
por la historia de mi pueblo y país.

¡¡QUE VIVA CAJATAMBO!!


LOS MUROS

En la vida de los hombres
se levantan muchos  muros
frente a los cuales se estrellan
sentimientos y proyectos.

Arquitectos y constructores
somos de esos muros,
caprichos y debilidades 
se conjugan en ella.

En la vida de los hombres
se construyen muchos muros
así como se destruyen 
y emergen nuevos.

Quizá un día 
tuviste demasiado miedo,
el miedo, 
fue el muro que construiste.
¡Cuántos muros se construyen!
se destruyen,
y vuelven otros a construirse
la vida es de muros
y los muros son de toda la vida.

Con el tiempo,
se destruyen muchos muros
de allí que los hombres cambian
porque sus muros caen,
pero otros se levantan.

La historia de toda la vida.
es la historia de todos los muros.

Todos los muros,
son la historia de todos los hombres.

Así, por ejemplo,
miedo tengo,
del miedo más terrible,
sólo veo oscuridad 
cuando hay luz
son mis muros más fuertes
que se van debilitando con los años
para decir algún día 
¡Abajo estos muros!, ¡Abajo!.


CUANDO EL TIEMPO PASA...

Cuando el tiempo pasa…
Siento...,
Como si el mar se saliera
y enviara a sus olas a buscarme

Cuando el tiempo pasa…
Siento...,
Como si el viento golpeara
duro, duro y con terrible furia

Siento...,
Como si de esos vientos
sus silbidos parecieran
las notas de látigos inquisitoriales

Cuando el tiempo pasa…
Siento...,
como si sobre mis hombros se posara
la mariposa más venenosa

Siento...,
como si el mismo tiempo
esperara que envejezca
y la tierra toda hambrienta
que cayera a sus huecos.

Asimismo siento,
cuando el tiempo pasa
como si la muerte me buscara
con las manos ahuesadas,
me llamara con las voces mas frías
y mirara con los ojos huecos.
Siento en verdad, 
cuando el tiempo pasa…
como si a tanta lluvia
me quedara solo.

Empero, cuando el tiempo pasa…
siento también,
como si el mar saliera
y enviara la gracia de sus brisas.
Como si el viento abrazara
suave y con tierna dulzura
como si sobre mis hombros
se posaran las mas bellas mariposas.
o como si el mismo tiempo esperara
que cambiara todo,

y todo cambia.
Cuando todo cambia, 
es porque el tiempo pasa.
Y si el tiempo pasa,
es porque todo cambia.
Cambia el tiempo
porque pasa todo.


SOMBRAS DEL ALMA

Hay hombres que conozco
y son de muchas penas,
tienen fuertes debilidades,
o que es lo mismo, 
las más débiles fuerzas.

No sólo son hombres pobres
sino también pobres hombres,
que sobre sus débiles hombros cargan
su escaso cuerpo
de escasa carne.

Estos hombres que conozco, 
son capaces de tragarse a sí mismos
se parecen a sus sombras 
y las sombras a sus almas.


SALUDO PROSOPOGRÁFICO A UN CAMPESINO

Sus manos callosas,
las extendió para saludarme.

Era un hombre de apariencia tímida
con bigotes canosos y ralos
tenía arrugada la cara 
color de la tierra
bastaba mirar su semblante 
para comprender su labor constante

Sus pies desnudos y tímidos
se escondían  en sus “llanques”(*)
rajados e impacientes 
con uñas prominentes,
y callosas
que sobre la tierra y el sol ardiente
expresaban firmeza.

Se trataba de un hombre pequeño, 
fornido con manos musculosas
sus venas eran relieve de su cuerpo
sus músculos brillaban 
con los rayos del sol.

Sus pómulos sonrojados  sobresalían como solicitando un beso.

Sus cabellos laceos y sudorosos 
se escondían en su “lagpi” (**)
sombrero de paja.
Sombrero que con el tiempo 
deformó sus pequeñas orejas

El color de su piel era como la tierra
y su caminar como sembrar semillas.
Su mirada era fija e infinita
como la de una vicuña.


FELICITARÉ A MAMÁ

(Carta de un hermano)

...Sin embargo, a esas horas, la tarde oscurecía y llegaba la noche y con ella a mis manos frías una pequeña y extraña carta... La abrí rápidamente...y vé lo que decía:

Quisiera estar  el 24 a tu lado
las circunstancias no me permiten
no te preocupes,
yo aquí felicitaré a mamá.

Claro esta hermano,
el día en que uno nace
como cualquier otro podría tomarlo
pero este día adquiere mayor valor
tanto mas aprecio nos tengamos
a nosotros mismos
y a la humanidad.

Quizás podamos estar presentes
en este mundo,
al igual que un animal o una piedra
Pero poseemos una fuerza viva,
somos energía almacenada
capaces de transformarnos,
así como al medio
de transformar el mundo
y alterar el curso de la historia.

                        (Tu hermano Aristóteles.)

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